Sismo en La Palma-Chocó: precedentes históricos y desafíos clave
Sismo en La Palma-Chocó: precedentes históricos y desafíos clave
Razón Pública, 16-08-2026.
Por: Gonzalo Duque-Escobar*
Un sismo de 7,4 Mw expone brechas críticas en la cadena de valor de la construcción colombiana. Pese a normativas modernas y estudios de microzonificación, edificios construidos en el siglo XXI colapsaron. ¿Qué falta para que las reglas efectivamente se cumplan?
El terremoto que tuvo lugar el 10 de agosto de 2026 en el corregimiento La Palma del departamento de Chocó -en límites municipales de San José del Palmar- fue registrado por el Servicio Geológico Colombiano con los siguientes parámetros: Hora local: 07:34 a. m. (GMT-5); Magnitud: 7,4 Mw; Epicentro: San José del Palmar-Chocó (4,84°N, 76,24°O); Profundidad: ~82–110 km (profundidad intermedia). Aunque la fase intensa del evento telúrico duró unos noventa segundos, la duración del evento fue del orden de los dos minutos. Como referente, el del 10 de agosto con Mw 7,4, por su magnitud ha sido el tercer evento en Colombia, después de dos registrados en la frontera con Ecuador: el del 31 de enero de 1906 (Mw 8,8) y el de Tumaco del 12 de diciembre de 1979 (Mw 8,1). Ver: Imagen del SGC-Portada

Para el Eje Cafetero existen dos fuentes sísmicas principales: la zona de subducción de la Placa de Nazca y el Sistema de Fallas de Romeral. La fuente que explica este evento es la primera, cuyos antecedentes son:
- El Terremoto del Pacífico/Frontera Sur de 1958, con magnitud: 7.6 – 7.9 del 19 de enero de 1958
- El sismo del 20 de diciembre de 1961 con magnitud (Mw) 6,8, con epicentro en Cajamarca (Tolima) y profundidad 163 km.
- El sismo de Mistrató-Risaralda del 30 de julio de 1962 con magnitud (Mw) 6,7 y profundidad 68 km, evento en el que colapsó una torre menor de la catedral de Manizales.
- El terremoto de Tumaco ocurrido el 12 de diciembre de 1979, con magnitud (Mw) 8,1 y profundidad 24 km que ha sido el más destructivo del siglo XX para la costa del Pacífico colombiano porque resultó afectado por cuatro olas con alturas entre 3 y 6 metros que impactaron la línea costera, cobrando quinientas vidas y cientos de desaparecidos arrastrados por el mar.
Sin embargo, el terremoto de La Palma es, por ahora, el segundo más destructivo de Colombia. En la historia sísmica del país, la lista la encabeza el terremoto del Eje Cafetero, ocurrido el 25 de enero de 1999 con una magnitud de 6,5 Mw, una profundidad superficial (~16 km) y epicentro en Córdoba-Quindío, el cual dejó un saldo de 1.230 personas fallecidas, 5000 heridos y 200.000 damnificados directos.

El balance provisional de las consecuencias del desastre por el sismo de La Palma en Colombia sigue en aumento. Según la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la cifra de fallecidos a nivel nacional asciende a 281 personas —entre ellas 17 menores de edad—, mientras que los heridos llegan a 3.971, los desaparecidos a 379 (principalmente atrapados bajo los escombros) y los damnificados a 102.000.
A esto se suman 65.841 viviendas averiadas, 10.677 viviendas destruidas, 2.136 centros educativos comprometidos, 236 centros de salud con afectaciones, doce puentes peatonales caídos y 198 vías impactadas. Y aunque el epicentro se localizó en San José del Palmar (Chocó), las mayores afectaciones humanas y estructurales se concentran en el Valle del Cauca y la región del Eje Cafetero, debido a su alta densidad poblacional y al colapso de edificaciones.
Según los reportes consolidados por la UNGRD, con esta emergencia en la que cerca de quinientos rescatistas especializados han ha logrado rescatar con vida a más de 348 personas atrapadas entre las estructuras derrumbadas, las cifras oficiales y preliminares de afectación por departamento se distribuyen de la siguiente manera:
- Risaralda: presenta entre 95 y 110 fallecidos (concentrados principalmente en el área metropolitana de Pereira, Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal) y más de 1.200 heridos. En cuanto a infraestructura, se registran entre 35 y 45 edificaciones colapsadas o con daños estructurales severos en el centro de Pereira, así como afectaciones en el Aeropuerto Internacional Matecaña.
- Valle del Cauca: registra entre 85 y 95 fallecidos y cerca de 1.100 personas heridas. En Cali, entre treinta y cuarenta estructuras sufrieron colapsos totales o parciales, y se destaca la evacuación de la sede principal del Hospital Universitario del Valle tras reportar personas atrapadas. Asimismo, municipios del norte del departamento —como Cartago, Roldanillo, Toro, Sevilla y Ansermanuevo— sufrieron daños severos en viviendas antiguas, mampostería e iglesias, mientras que en Buenaventura se registraron fallas no estructurales en la infraestructura de transporte y la suspensión de operaciones aéreas.
- Chocó: registra entre 35 y 45 fallecidos, más de 450 personas heridas e impactos directos en San José del Palmar, Quibdó, Nóvita e Istmina. En San José del Palmar se reportó la destrucción o afectación de más de quinientas viviendas y el colapso de una veintena de estructuras de uso público y residencial. Por su parte, en Quibdó se contabilizaron más de cuarenta viviendas destruidas y múltiples centros educativos con daños. A esto se suman los bloqueos en el acceso terrestre debido a derrumbes en los corredores viales Quibdó-Medellín y Quibdó-Pereira.
- Caldas: registra entre 12 y 18 fallecidos y 380 heridos, concentrados principalmente en Manizales, Riosucio, Supía, Anserma y Chinchiná. En Manizales, las afectaciones incluyen grietas estructurales e inhabilitación preventiva en más de 160 edificaciones, desprendimientos en el Centro Histórico y el cierre temporal del Aeropuerto La Nubia. A esto se suman los impactos en los municipios del Alto y Suroccidente caldense, donde se reportan deslizamientos sobre corredores viales y daños en viviendas de bahareque y mampostería tradicional.
- Quindío: registra entre ocho y doce fallecidos (principalmente en Armenia, La Tebaida y Calarcá) y más de 220 personas heridas. Entre las afectaciones se destacan daños en fachadas y mampostería no confinada, además de la suspensión preventiva de actividades en los parques temáticos de la región.
- Antioquia: contabiliza entre cuatro y siete personas fallecidas y cerca de 150 heridas. En el Valle de Aburrá se registraron evacuaciones masivas en torres residenciales y edificios de oficinas, junto con agrietamientos no estructurales y caída de mampostería.
En cuanto a la reconstrucción, el gobierno nacional y las autoridades territoriales han presentado las primeras directrices y la hoja de ruta oficial para un plan cuyo modelo se fundamenta en un esquema de alianza público-privada y comunitaria. Este busca la convergencia del sector empresarial, la banca, los departamentos y los municipios para la cofinanciación y ejecución de las obras de recuperación.
Dado que el costo total de la reconstrucción superará los $20 billones, en un contexto de déficit fiscal, este esquema combinado —que incluye la flexibilización de regalías y transferencias territoriales, exenciones y alivios tributarios locales para reactivar el comercio, y mecanismos expeditos de contratación pública— permitirá agilizar la reparación de vías intermunicipales y acueductos comunitarios esenciales para el proceso.

El colapso o daño severo de edificaciones construidas durante el siglo XXI —bajo la vigencia de la normativa sísmica moderna (NSR-98 y NSR-10) y con estudios de microzonificación disponibles— plantea un escenario de profunda revisión técnica, legal y de gobernanza en Colombia.
Cuando la ingeniería y la reglamentación prescribían que estas estructuras debían comportarse de manera segura, su falla expone brechas críticas en la cadena de valor de la construcción. Aunque la norma y la microzonificación resulten teóricamente sólidas, el terremoto del 10 de agosto muestra serias fallas en su aplicación e implementación real.
En el Eje Cafetero preocupa la amenaza de otra fuente sísmica: el Sistema de Fallas Romeral. Aunque este ya liberó energía en Popayán en 1983 (un evento de magnitud 5,5 Mw que cobró 260 vidas) y en Córdoba (Quindío) en 1999 (un sismo de magnitud 6,5 Mw que causó 1185 muertes), no lo ha hecho en Caldas. Por esta razón, se prevé la ocurrencia de un evento de magnitud 6,0 a 7,0 Mw que comprometería los centros históricos desde Manizales hasta Aguadas, así como los del occidente caldense.
Frente a esta amenaza, las autoridades municipales deben implementar un programa de reforzamiento del bahareque patrimonial conforme a la normativa sismorresistente, soportado en incentivos como el descuento del impuesto predial por un período de uno a tres años.
Finalmente, el tema de las demoliciones: antes de esa medida que conlleva altos impactos para los propietarios, la ingeniería debe recurrir al estudio estructural en cada caso, para agotar la evaluación del reforzamiento que ademas de ser mas económico resulve el problema en menos tiempo.
Para ello se requieren equipos: Instrumentos de Inspección Visual y Geométrica. Fisurómetros y lupas graduadas. Láser medidor de distancia (Distanciador). Niveles láser y plomadas ópticas. Cámaras termográficas. Escleró metro (Reómetro de rebote). Ultrasonido para concreto (Pundit). Pachómetro. Gatos planos hidráulicos.
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* Profesor Especial de la Universidad Nacional de Colombia, Ingeniero Civil con estudios de posgrado en Geotecnia, Geofísica y Economía. Web: https://sites.google.com/unal.edu.co/godues1
Documento del Museo Interactivo Samoga de la U.N. de Colombia. Manizales, junio 17 de 2024.
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Fuentes bibliográficas:

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